1 Pedro 2:24–25 · RV1909
El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados.
1 Pedro 3:18 · RV1909
Porque también Cristo padeció una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos á Dios, siendo á la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;
San Mateo 20:28 · RV1909
Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
2 Corintios 5:21 · RV1909
Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
Romanos 5:6–10 · RV1909
Porque Cristo, cuando aun éramos flacos, á su tiempo murió por los impíos.
Isaías 53:10–12 · RV1909
Con todo eso Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole á padecimiento. Cuando hubiere puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
Hebreos 10:14 · RV1909
Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados.
Romanos 4:25 · RV1909
El cual fué entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra justificación.
Hebreos 9:12–15 · RV1909
Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, mas por su propia sangre, entró una sola vez en el santuario, habiendo obtenido eterna redención.
Hebreos 10:10 · RV1909
En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.
1 Corintios 15:3 · RV1909
Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fué muerto por nuestros pecados, conforme á las Escrituras;
Isaías 53:6–8 · RV1909
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
Hebreos 9:28 · RV1909
Así también Cristo fué ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud.
Romanos 3:24–26 · RV1909
Siendo justificados gratuitamente por su gracia, por la redención que es en Cristo Jesús;