Efesios 2:1–5 · RV1909
Y DE ella recibisteis vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
Romanos 5:8 · RV1909
Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Colosenses 2:13 · RV1909
Y á vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,
Tito 3:3–5 · RV1909
Porque también éramos nosotros necios en otro tiempo, rebeldes, extraviados, sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros.
Romanos 5:10 · RV1909
Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
Romanos 4:25 · RV1909
El cual fué entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra justificación.
Tito 2:12 · RV1909
Enseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, y justa, y píamente,
1 Tesalonicenses 5:9 · RV1909
Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salud por nuestro Señor Jesucristo;
Romanos 4:5 · RV1909
Mas al que no obra, pero cree en aquél que justifica al impío, la fe le es contada por justicia.
Gálatas 4:4 · RV1909
Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito á la ley,
Hebreos 9:26 · RV1909
De otra manera fuera necesario que hubiera padecido muchas veces desde el principio del mundo: mas ahora una vez en la consumación de los siglos, para deshacimiento del pecado se presentó por el sacrificio de sí mismo.
1 Timoteo 1:9 · RV1909
Conociendo esto, que la ley no es puesta para el justo, sino para los injustos y para los desobedientes, para los impíos y pecadores, para los malos y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,
1 Pedro 1:20 · RV1909
Ya ordenado de antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postrimeros tiempos por amor de vosotros,
Ezequiel 16:4–8 · RV1909
Y cuanto á tu nacimiento, el día que naciste no fué cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para atemperarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.