Isaías 53:4–6 · RV1909
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
San Mateo 8:17 · RV1909
Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.
Romanos 6:11 · RV1909
Así también vosotros, pensad que de cierto estáis muertos al pecado, mas vivos á Dios en Cristo Jesús Señor nuestro.
Apocalipsis 22:2 · RV1909
En el medio de la plaza de ella, y de la una y de la otra parte del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto: y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.
1 Juan 2:29 · RV1909
Si sabéis que él es justo, sabed también que cualquiera que hace justicia, es nacido de él.
Santiago 5:16 · RV1909
Confesaos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.
Hebreos 9:28 · RV1909
Así también Cristo fué ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud.
Gálatas 3:13 · RV1909
Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:)
Isaías 53:11 · RV1909
Del trabajo de su alma verá y será saciado; con su conocimiento justificará mi siervo justo á muchos, y él llevará las iniquidades de ellos.
Romanos 6:2 · RV1909
En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
Romanos 6:13 · RV1909
Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado por instrumentos de iniquidad; antes presentaos á Dios como vivos de los muertos, y vuestros miembros á Dios por instrumentos de justicia.
Colosenses 3:3 · RV1909
Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
Juan 1:29 · RV1909
El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Salmo 147:3 · RV1909
El sana á los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.