1 Pedro 1:18–19 · RV1909
Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro ó plata;
Tito 3:5–7 · RV1909
No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo;
Colosenses 1:14 · RV1909
En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados:
Efesios 1:6–7 · RV1909
Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado:
Tito 2:14 · RV1909
Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
Romanos 5:9 · RV1909
Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
Romanos 4:16 · RV1909
Por tanto es por la fe, para que sea por gracia; para que la promesa sea firme á toda simiente, no solamente al que es de la ley, mas también al que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros,
1 Corintios 1:30 · RV1909
Mas de él sois vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, y justificación, y santificación, y redención:
San Mateo 20:28 · RV1909
Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Efesios 2:7–10 · RV1909
Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
Romanos 5:16–19 · RV1909
Ni tampoco de la manera que por un pecado, así también el don: porque el juicio á la verdad vino de un pecado para condenación, mas la gracia vino de muchos delitos para justificación.
1 Corintios 6:11 · RV1909
Y esto erais algunos: mas ya sois lavados, mas ya sois santificados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
1 Timoteo 2:6 · RV1909
El cual se dió á sí mismo en precio del rescate por todos, para testimonio en sus tiempos:
Apocalipsis 5:9 · RV1909
Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y nos has redimido para Dios con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;