Job 4:3–4 · RV1909
He aquí, tú enseñabas á muchos, y las manos flacas corroborabas;
Isaías 35:3–4 · RV1909
Confortad á las manos cansadas, roborad las vacilantes rodillas.
1 Reyes 18:27 · RV1909
Y aconteció al medio día, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, que dios es: quizá está conversando, ó tiene algún empeño, ó va de camino; acaso duerme, y despertará.
Job 12:2 · RV1909
Ciertamente que vosotros sois el pueblo; y con vosotros morirá la sabiduría.
Isaías 41:5–7 · RV1909
Las islas vieron, y tuvieron temor; los términos de la tierra se espantaron: congregáronse, y vinieron.
Job 6:25 · RV1909
¡Cuán fuertes son las palabras de rectitud! Mas ¿qué reprende el que reprende de vosotros?
Job 6:12 · RV1909
¿Es mi fortaleza la de las piedras? ¿ó mi carne, es de acero?
Job 16:4–5 · RV1909
También yo hablaría como vosotros. Ojalá vuestra alma estuviera en lugar de la mía, que yo os tendría compañía en las palabras, y sobre vosotros movería mi cabeza.
Salmo 71:9 · RV1909
No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.
Isaías 40:14 · RV1909
¿A quién demandó consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, ó le enseñó ciencia, ó le mostró la senda de la prudencia?
Job 4:4 · RV1909
Al que vacilaba, enderezaban tus palabras, y esforzabas las rodillas que decaían.
Job 16:5 · RV1909
Mas yo os alentaría con mis palabras, y la consolación de mis labios apaciguaría el dolor vuestro.
Isaías 35:4 · RV1909
Decid á los de corazón apocado: Confortaos, no temáis: he aquí que vuestro Dios viene con venganza, con pago; el mismo Dios vendrá, y os salvará.