1 Tesalonicenses 4:7 · RV1909
Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación.
1 Pedro 2:11 · RV1909
Amados, yo os ruego como á extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,
Santiago 4:8 · RV1909
Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones.
Proverbios 8:13 · RV1909
El temor de Jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, y el mal camino y la boca perversa, aborrezco.
Salmo 51:10 · RV1909
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.
1 Juan 3:3 · RV1909
Y cualquiera que tiene esta esperanza en él, se purifica, como él también es limpio.
Ezequiel 36:25–26 · RV1909
Y esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
2 Pedro 1:4–8 · RV1909
Por las cuales nos son dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas fueseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huído de la corrupción que está en el mundo por concupiscencia.
1 Tesalonicenses 5:23 · RV1909
Y el Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
Isaías 55:7 · RV1909
Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase á Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
1 Pedro 1:22 · RV1909
Habiendo purificado vuestra almas en la obediencia de la verdad, por el Espíritu, en caridad hermanable sin fingimiento, amaos unos á otros entrañablemente de corazón puro:
1 Juan 1:7 · RV1909
Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
1 Corintios 6:20 · RV1909
Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
2 Corintios 6:17–18 · RV1909
Por lo cual salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré,