Salmo 145:18 · RV1909
Cercano está Jehová á todos los que le invocan, á todos los que le invocan de veras.
Hebreos 10:22 · RV1909
Lleguémonos con corazón verdadero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua limpia.
Malaquías 3:7 · RV1909
Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Tornaos á mí, y yo me tornaré á vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de tornar?
Zacarías 1:3 · RV1909
Les dirás pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos á mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré á vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos.
Isaías 55:6–7 · RV1909
Buscad á Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.
2 Crónicas 15:2 · RV1909
Y salió al encuentro á Asa, y díjole: Oidme, Asa, y todo Judá y Benjamín: Jehová es con vosotros, si vosotros fuereis con él: y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, él también os dejará.
Oseas 6:1–2 · RV1909
VENID y volvámonos á Jehová: que él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.
Jeremías 4:14 · RV1909
Lava de la malicia tu corazón, oh Jerusalem, para que seas salva. ¿Hasta cuándo dejarás estar en medio de ti los pensamientos de iniquidad?
Ezequiel 36:25–27 · RV1909
Y esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
Salmo 51:6–7 · RV1909
He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
1 Juan 3:3 · RV1909
Y cualquiera que tiene esta esperanza en él, se purifica, como él también es limpio.
Salmo 51:10 · RV1909
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Hebreos 7:19 · RV1909
Porque nada perfeccionó la ley; mas hízolo la introducción de mejor esperanza, por la cual nos acercamos á Dios.
Ezequiel 18:31 · RV1909
Echad de vosotros todas vuestras iniquidades con que habéis prevaricado, y haceos corazón nuevo y espíritu nuevo. ¿Y por qué moriréis, casa de Israel?