Efesios 5:8 · RV1909
Porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz,
Romanos 13:12 · RV1909
La noche ha pasado, y ha llegado el día: echemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz.
Apocalipsis 1:5 · RV1909
Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre,
Efesios 1:7 · RV1909
En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia,
1 Juan 2:9–10 · RV1909
El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía.
Apocalipsis 7:14 · RV1909
Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han venido de grande tribulación, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero.
Hebreos 9:14 · RV1909
¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció á sí mismo sin mancha á Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras de muerte para que sirváis al Dios vivo?
1 Corintios 6:11 · RV1909
Y esto erais algunos: mas ya sois lavados, mas ya sois santificados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
1 Juan 1:5 · RV1909
Y este es el mensaje que oímos de él, y os anunciamos: Que Dios es luz, y en él no hay ningunas tinieblas.
Juan 12:35 · RV1909
Entonces Jesús les dice: Aun por un poco estará la luz entre vosotros: andad entre tanto que tenéis luz, porque no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe dónde va.
Salmo 97:11 · RV1909
Luz está sembrada para el justo, y alegría para los rectos de corazón.
1 Pedro 1:19 · RV1909
Sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación:
Salmo 89:15 · RV1909
Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: andarán, oh Jehová, á la luz de tu rostro.
1 Juan 5:6 · RV1909
Este es Jesucristo, que vino por agua y sangre: no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio: porque el Espíritu es la verdad.