Salmo 23:6 · RV1909
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Salmo 27:4 · RV1909
Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
Salmo 17:8 · RV1909
Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, escóndeme con la sombra de tus alas,
Salmo 91:4 · RV1909
Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro: escudo y adarga es su verdad.
Salmo 63:7 · RV1909
Porque has sido mi socorro; y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
Salmo 15:1 · RV1909
Salmo de David. JEHOVÁ, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿quién residirá en el monte de tu santidad?
Salmo 57:1 · RV1909
Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando huyó de delante de Saúl á la cueva. TEN misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; porque en ti ha confiado mi alma, y en la sombra de tus alas…
Rut 2:12 · RV1909
Jehová galardone tu obra, y tu remuneración sea llena por Jehová Dios de Israel, que has venido para cubrirte debajo de sus alas.
Salmo 91:1 · RV1909
EL que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.
Salmo 62:7 · RV1909
En Dios está mi salvación y mi gloria: en Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio.
San Mateo 23:37 · RV1909
¡Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti! ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!
Apocalipsis 3:12 · RV1909
Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de co…
Salmo 142:4–5 · RV1909
Miraba á la mano derecha, y observaba; mas no había quien me conociese; no tuve refugio, no había quien volviese por mi vida.
Hebreos 6:18 · RV1909
Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo, los que nos acogemos á trabarnos de la esperanza propuesta: