Jeremías 30:17 · RV1909
Mas yo haré venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, á la que nadie busca.
Salmo 88:18 · RV1909
Has alejado de mí el amigo y el compañero; y mis conocidos se esconden en la tiniebla.
Salmo 31:11 · RV1909
De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí.
Job 19:13–19 · RV1909
Hizo alejar de mí mis hermanos, y positivamente se extrañaron de mí mis conocidos.
San Mateo 26:56 · RV1909
Mas todo esto se hace, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos huyeron, dejándole.
Salmo 69:20 · RV1909
La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: y consoladores, y ninguno hallé.
Salmo 88:8 · RV1909
Has alejado de mí mis conocidos: hasme puesto por abominación á ellos: encerrado estoy, y no puedo salir.
1 Samuel 27:1 · RV1909
Y DIJO David en su corazón: Al fin seré muerto algún día por la mano de Saúl: nada por tanto me será mejor que fugarme á la tierra de los Filisteos, para que Saúl se deje de mí, y no me ande buscando más por todos los té…
2 Timoteo 4:16 · RV1909
En mi primera defensa ninguno me ayudó, antes me desampararon todos: no les sea imputado.
1 Samuel 23:19–20 · RV1909
Y subieron los de Ziph á decir á Saúl en Gabaa: ¿No está David escondido en nuestra tierra en las peñas del bosque, en el collado de Hachîla que está á la mano derecha del desierto?
1 Samuel 23:11–13 · RV1909
¿Me entregarán los vecinos de Keila en sus manos? ¿descenderá Saúl, como tu siervo tiene oído? Jehová Dios de Israel, ruégote que lo declares á tu siervo. Y Jehová dijo: Sí, descenderá.
Jeremías 25:35 · RV1909
Y acabaráse la huída de los pastores, y el escape de los mayorales del rebaño.
Job 11:20 · RV1909
Mas los ojos de los malos se consumirán, y no tendrán refugio; y su esperanza será agonía del alma.
1 Samuel 23:20 · RV1909
Por tanto, rey, desciende ahora presto, según todo el deseo de tu alma, y nosotros lo entregaremos en la mano del rey.