Salmo 118:5 · RV1909
Desde la angustia invoqué á JAH; y respondióme JAH, poniéndome en anchura.
Salmo 22:20 · RV1909
Libra de la espada mi alma; del poder del perro mi única.
San Lucas 23:42–43 · RV1909
Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino.
Salmo 143:6–9 · RV1909
Extendí mis manos á ti; mi alma á ti como la tierra sedienta. (Selah.)
Salmo 142:4–6 · RV1909
Miraba á la mano derecha, y observaba; mas no había quien me conociese; no tuve refugio, no había quien volviese por mi vida.
Salmo 30:7–8 · RV1909
Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado.
Salmo 50:15 · RV1909
E invócame en el día de la angustia: te libraré, y tú me honrarás.
San Lucas 18:13 · RV1909
Mas el publicano estando lejos no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé propicio á mí pecador.
Salmo 22:1–3 · RV1909
Al Músico principal, sobre Ajeleth-sahar: Salmo de David. DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?
Isaías 38:1–3 · RV1909
EN aquellos días cayó Ezechîas enfermo para morir. Y vino á él Isaías profeta, hijo de Amoz, y díjole: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque tú morirás, y no vivirás.
Salmo 40:12–13 · RV1909
Porque me han cercado males hasta no haber cuento: hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta.
2 Crónicas 33:12–13 · RV1909
Y habiendo á él orado, fué atendido; pues que oyó su oración, y volviólo á Jerusalem, á su reino. Entonces conoció Manasés que Jehová era Dios.
Salmo 18:6 · RV1909
En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos.
Isaías 37:15–20 · RV1909
Entonces Ezechîas oró á Jehová, diciendo: