Isaías 28:16 · RV1909
Por tanto, el Señor Jehová dice así: He aquí que yo fundo en Sión una piedra, piedra de fortaleza, de esquina, de precio, de cimiento estable: el que creyere, no se apresure.
Isaías 8:14–15 · RV1909
Entonces él será por santuario; mas á las dos casas de Israel por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalem.
Romanos 10:11 · RV1909
Porque la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.
Joel 2:26–27 · RV1909
Y comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros: y nunca jamás será mi pueblo avergonzado.
1 Pedro 2:6–8 · RV1909
Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en ella, no será confundido.
Salmo 118:22 · RV1909
La piedra que desecharon los edificadores, ha venido á ser cabeza del ángulo.
Romanos 5:5 · RV1909
Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.
Salmo 25:2–3 · RV1909
Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos.
Salmo 25:20 · RV1909
Guarda mi alma, y líbrame: no sea yo avergonzado, porque en ti confié.
Isaías 45:17 · RV1909
Israel es salvo en Jehová con salud eterna; no os avergonzaréis, ni os afrentaréis, por todos los siglos.
1 Juan 2:28 · RV1909
Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida.
San Mateo 21:42 · RV1909
Díceles Jesús: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, ésta fué hecha por cabeza de esquina: por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?
Isaías 54:4 · RV1909
No temas, que no serás avergonzada; y no te avergüences, que no serás afrentada: antes, te olvidarás de la vergüenza de tu mocedad, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.
2 Timoteo 1:12 · RV1909
Por lo cual asimismo padezco esto: mas no me avergüenzo; porque yo sé á quien he creído, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.