Salmo 25:2

Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos.

Reina Valera 1909
Otras traducciones

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Confío en ti, Dios mío. No dejes que sea humillado, y no dejes que mis enemigos triunfen sobre mí.

En contexto

1Salmo de David. A TI, oh Jehová, levantaré mi alma.

3Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: serán avergonzados los que se rebelan sin causa.

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