Romanos 10:11 · RV1909
Porque la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.
Salmo 25:3 · RV1909
Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
Isaías 54:4 · RV1909
No temas, que no serás avergonzada; y no te avergüences, que no serás afrentada: antes, te olvidarás de la vergüenza de tu mocedad, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.
1 Pedro 2:6 · RV1909
Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en ella, no será confundido.
Joel 2:26–27 · RV1909
Y comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros: y nunca jamás será mi pueblo avergonzado.
Isaías 49:23 · RV1909
Y reyes serán tus ayos, y sus reinas tus amas de leche; el rostro inclinado á tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies: y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que me esperan.
Romanos 9:33 · RV1909
Como está escrito: He aquí pongo en Sión piedra de tropiezo, y piedra de caída; y aquel que creyere en ella, no será avergonzado.
Isaías 26:4 · RV1909
Confiad en Jehová perpetuamente: porque en el Señor Jehová está la fortaleza de los siglos.
Salmo 103:17 · RV1909
Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos;
Jeremías 31:3 · RV1909
Jehová se manifestó á mí ya mucho tiempo há, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto te soporté con misericordia.
1 Juan 4:15 · RV1909
Cualquiera que confesare que Jesús es el Hijo de Dios, Dios está en él, y él en Dios.
Juan 5:24 · RV1909
De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida.
Romanos 8:1 · RV1909
AHORA pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al espíritu.
Isaías 60:19 · RV1909
El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará; sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria.