Eclesiastés 1:8 · RV1909
Todas las cosas andan en trabajo más que el hombre pueda decir: ni los ojos viendo se hartan de ver, ni los oídos se hinchen de oir.
1 Juan 2:16 · RV1909
Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.
Proverbios 30:15–16 · RV1909
La sanguijuela tiene dos hijas que se llaman, Trae, trae. Tres cosas hay que nunca se hartan; aun la cuarta nunca dice, Basta:
Eclesiastés 6:7 · RV1909
Todo el trabajo del hombre es para su boca, y con todo eso su alma no se harta.
Habacuc 2:5 · RV1909
Y también, por cuanto peca por el vino, es un hombre soberbio, y no permanecerá: que ensanchó como el infierno su alma, y es como la muerte, que no se hartará: antes reunió á sí todas las gentes, y amontonó á sí todos lo…
Eclesiastés 4:8 · RV1909
Está un hombre solo y sin sucesor; que ni tiene hijo ni hermano; mas nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se hartan de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es van…
Eclesiastés 2:10–11 · RV1909
No negué á mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo: y ésta fué mi parte de toda mi faena.
Eclesiastés 5:10–11 · RV1909
El que ama el dinero, no se hartará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.
Jeremías 22:17 · RV1909
Mas tus ojos y tu corazón no son sino á tu avaricia, y á derramar la sangre inocente, y á opresión, y á hacer agravio.
Proverbios 23:5 · RV1909
¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? porque hacerse han alas, como alas de águila, y volarán al cielo.
Proverbios 15:11 · RV1909
El infierno y la perdición están delante de Jehová: ¡cuánto más los corazones de los hombres!
Job 26:6 · RV1909
El sepulcro es descubierto delante de él, y el infierno no tiene cobertura.
Proverbios 30:16 · RV1909
El sepulcro, y la matriz estéril, la tierra no harta de aguas, y el fuego que jamás dice, Basta.
Eclesiastés 2:11 · RV1909
Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas: y he aquí, todo vanidad y aflicción de espíritu, y no hay provecho debajo del sol.