Isaías 1:5 · RV1909
¿Para qué habéis de ser castigados aún? todavía os rebelaréis. Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.
Salmo 6:7 · RV1909
Mis ojos están carcomidos de descontento; hanse envejecido á causa de todos mis angustiadores.
Lamentaciones 2:11 · RV1909
Mis ojos desfallecieron de lágrimas, rugieron mis entrañas, mi hígado se derramó por tierra por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo, cuando desfallecía el niño y el que mamaba, en las plazas de la ciudad.
Job 17:7 · RV1909
Y mis ojos se oscurecieron de desabrimiento, y mis pensamientos todos son como sombra.
Isaías 38:14 · RV1909
Como la grulla y como la golondrina me quejaba; gemía como la paloma: alzaba en alto mis ojos: Jehová, violencia padezco; confórtame.
Jeremías 46:5 · RV1909
¿Por qué los vi medrosos, tornando atrás? y sus valientes fueron deshechos, y huyeron á más huir sin volver á mirar atrás: miedo de todas partes, dice Jehová.
Ezequiel 21:15 · RV1909
Para que el corazón desmaye, y los estragos se multipliquen: en todas las puertas de ellos he puesto espanto de espada. ¡Ah! dispuesta está para que relumbre, y aderezada para degollar.
Salmo 31:9 · RV1909
Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas.
Lamentaciones 1:22 · RV1909
Entre delante de ti toda su maldad, y haz con ellos como hiciste conmigo por todas mis rebeliones: porque muchos son mis suspiros, y mi corazón está doloroso.
Ezequiel 21:7 · RV1909
Y será, que cuando te dijeren: ¿Por qué gimes tú? dirás: Por la fama que viene; y todo corazón se desleirá, y todas manos se debilitarán, y angustiaráse todo espíritu, y todas rodillas se irán en aguas: he aquí que viene…
Miqueas 6:13 · RV1909
Por eso yo también te enflaqueceré hiriéndote, asolándote por tus pecados.
Jeremías 8:18 · RV1909
A causa de mi fuerte dolor mi corazón desfallece en mí.
Salmo 69:3 · RV1909
Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; han desfallecido mis ojos esperando á mi Dios.
Lamentaciones 1:13 · RV1909
Desde lo alto envió fuego en mis huesos, el cual se enseñoreó: ha extendido red á mis pies, tornóme atrás, púsome asolada, y que siempre tenga dolor.