Habacuc 3:16 · RV1909
Oí, y tembló mi vientre; á la voz se batieron mis labios; pudrición se entró en mis huesos, y en mi asiento me estremecí; si bien estaré quieto en el día de la angustia, cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus t…
Job 30:30 · RV1909
Mi piel está denegrida sobre mí, y mis huesos se secaron con ardentía.
Ezequiel 17:20 · RV1909
Y extenderé sobre él mi red, y será preso en mi malla; y hacerlo he venir á Babilonia, y allí estaré á juicio con él, por su prevaricación con que contra mí se ha rebelado.
Salmo 22:14 · RV1909
Heme escurrido como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron: mi corazón fué como cera, desliéndose en medio de mis entrañas.
Job 19:6 · RV1909
Sabed ahora que Dios me ha trastornado, y traído en derredor su red sobre mí.
Nahum 1:6 · RV1909
¿Quién permanecerá delante de su ira? ¿y quién quedará en pié en el furor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas.
Ezequiel 12:13 · RV1909
Mas yo extenderé mi red sobre él, y será preso en mi malla, y harélo llevar á Babilonia, á tierra de Caldeos; mas no la verá, y allá morirá.
Salmo 66:11 · RV1909
Nos metiste en la red; pusiste apretura en nuestros lomos.
Hebreos 12:29 · RV1909
Porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Deuteronomio 32:21–25 · RV1909
Ellos me movieron á celos con lo que no es Dios; hiciéronme ensañar con sus vanidades: yo también los moveré á celos con un pueblo que no es pueblo, con gente insensata los haré ensañar.
2 Tesalonicenses 1:8 · RV1909
En llama de fuego, para dar el pago á los que no conocieron á Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;
Deuteronomio 28:65 · RV1909
Y ni aun entre las mismas gentes descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; que allí te dará Jehová corazón temeroso, y caimiento de ojos, y tristeza de alma:
Jeremías 44:6 · RV1909
Derramóse por tanto mi saña y mi furor, y encendióse en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalem, y tornáronse en soledad y en destrucción, como hoy.
Salmo 70:2–3 · RV1909
Sean avergonzados y confusos los que buscan mi vida; sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal desean.