San Mateo 17:5 · RV1909
Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid.
Juan 3:35 · RV1909
El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dió en su mano.
San Mateo 28:18 · RV1909
Y llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
1 Pedro 3:22 · RV1909
El cual está á la diestra de Dios, habiendo subido al cielo; estando á él sujetos los ángeles, y las potestades, y virtudes.
Romanos 15:8 · RV1909
Digo, pues, que Cristo Jesús fué hecho ministro de la circuncisión por la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas á los padres,
Isaías 50:4 · RV1909
El Señor Jehová me dió lengua de sabios, para saber hablar en sazón palabra al cansado; despertará de mañana, despertaráme de mañana oído, para que oiga como los sabios.
1 Tesalonicenses 2:15–16 · RV1909
Los cuales aun mataron al Señor Jesús y á sus propios profetas, y á nosotros nos han perseguido; y no agradan á Dios, y se oponen á todos los hombres;
Isaías 56:8 · RV1909
Dice el Señor Jehová, el que junta los echados de Israel: Aun juntaré sobre él sus congregados.
Juan 5:20–27 · RV1909
Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que éstas le mostrará, de suerte que vosotros os maravilléis.
San Lucas 19:42 · RV1909
Diciendo: ¡Oh si también tú conocieses, á lo menos en este tu día, lo que toca á tu paz! mas ahora está encubierto de tus ojos.
Isaías 49:1 · RV1909
OIDME, islas, y escuchad, pueblos lejanos: Jehová me llamó desde el vientre; desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.
San Mateo 23:37 · RV1909
¡Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti! ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!
San Mateo 15:24 · RV1909
Y él respondiendo, dijo: No soy enviado sino á las ovejas perdidas de la casa de Israel.
Salmo 110:1–3 · RV1909
Salmo de David. JEHOVÁ dijo á mi Señor: Siéntate á mi diestra, en tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.