Juan 3:35 · RV1909
El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dió en su mano.
1 Pedro 3:22 · RV1909
El cual está á la diestra de Dios, habiendo subido al cielo; estando á él sujetos los ángeles, y las potestades, y virtudes.
San Mateo 11:27 · RV1909
Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel á quien el Hijo lo quisiere revelar.
Efesios 1:20–22 · RV1909
La cual obró en Cristo, resucitándole de los muertos, y colocándole á su diestra en los cielos,
Hebreos 2:8 · RV1909
Todas las cosas sujetaste debajo de sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á él; mas aun no vemos que todas las cosas le sean sujetas.
1 Corintios 15:27 · RV1909
Porque todas las cosas sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice: Todas las cosas son sujetadas á él, claro está exceptuado aquel que sujetó á él todas las cosas.
Daniel 7:13–14 · RV1909
Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí en las nubes del cielo como un hijo de hombre que venía, y llegó hasta el Anciano de grande edad, é hiciéronle llegar delante de él.
Juan 17:2 · RV1909
Como le has dado la potestad de toda carne, para que dé vida eterna á todos los que le diste.
Juan 13:3 · RV1909
Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y á Dios iba,
Isaías 9:6–7 · RV1909
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.
Filipenses 2:9–11 · RV1909
Por lo cual Dios también le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre;
Hebreos 1:2 · RV1909
En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por el cual asimismo hizo el universo:
Colosenses 2:10 · RV1909
Y en él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad:
San Lucas 10:22 · RV1909
Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie sabe quién sea el Hijo sino el Padre; ni quién sea el Padre, sino el Hijo, y á quien el Hijo lo quisiere revelar.