Jeremías 49:16 · RV1909
Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón, tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte: aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová.
Jeremías 22:13–19 · RV1909
¡Ay del que edifica su casa y no en justicia, y sus salas y no en juicio, sirviéndose de su prójimo de balde, y no dándole el salario de su trabajo!
Salmo 49:11 · RV1909
En su interior tienen que sus casas serán eternas, y sus habitaciones para generación y generación: llamaron sus tierras de sus nombres.
Isaías 47:7–9 · RV1909
Y dijiste: Para siempre seré señora: y no has pensado en esto, ni te acordaste de tu postrimería.
1 Reyes 21:19–24 · RV1909
Y hablarle has, diciendo: Así ha dicho Jehová: ¿No mataste y también has poseído? Y tornarás á hablarle, diciendo: Así ha dicho Jehová: En el mismo lugar donde lamieron los perros la sangre de Naboth, los perros lamerán…
Josué 7:21–26 · RV1909
Que vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un changote de oro de peso de cincuenta siclos; lo cual codicié, y tomé: y he aquí que está escondido debajo de tierra en el medio…
2 Reyes 5:20–27 · RV1909
Entonces Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí mi señor estorbó á este Siro Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él, y tomaré de él alguna…
Génesis 19:26–38 · RV1909
Entonces la mujer de Lot miró atrás, á espaldas de él, y se volvió estatua de sal.
Salmo 52:7 · RV1909
He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas, y se mantuvo en su maldad.
Proverbios 18:11–12 · RV1909
Las riquezas del rico son la ciudad de su fortaleza, y como un muro alto en su imaginación.
Salmo 10:3–6 · RV1909
Por cuanto se alaba el malo del deseo de su alma, y bendice al codicioso, á quien Jehová aborrece.
Job 20:19–28 · RV1909
Por cuanto quebrantó y desamparó á los pobres, robó casas, y no las edificó;
Zacarías 5:1–4 · RV1909
Y TORNÉME, y alcé mis ojos, y miré, y he aquí un rollo que volaba.
Hechos 1:17–25 · RV1909
El cuál era contado con nosotros, y tenía suerte en este ministerio.