San Mateo 20:28 · RV1909
Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Romanos 4:25 · RV1909
El cual fué entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra justificación.
Gálatas 2:20 · RV1909
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí.
1 Juan 5:19–20 · RV1909
Sabemos que somos de Dios, y todo el mundo está puesto en maldad.
1 Juan 2:15–17 · RV1909
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
1 Pedro 2:24 · RV1909
El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados.
Tito 2:14 · RV1909
Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
2 Corintios 4:4 · RV1909
En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
1 Timoteo 2:6 · RV1909
El cual se dió á sí mismo en precio del rescate por todos, para testimonio en sus tiempos:
Efesios 2:2 · RV1909
En que en otro tiempo anduvisteis conforme á la condición de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia:
1 Juan 5:4–5 · RV1909
Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe.
Filipenses 4:20 · RV1909
Al Dios pues y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Efesios 5:2 · RV1909
Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.
1 Tesalonicenses 3:13 · RV1909
Para que sean confirmados vuestros corazones en santidad, irreprensibles delante de Dios y nuestro Padre, para la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.