1 Samuel 24:4–6 · RV1909
Y como llegó á una majada de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en ella á cubrir sus pies: y David y los suyos estaban á los lados de la cueva.
Job 20:5 · RV1909
Que la alegría de los impíos es breve, y el gozo del hipócrita por un momento?
Salmo 71:10–11 · RV1909
Porque mis enemigos han tratado de mí; y los que acechan mi alma, consultaron juntamente,
1 Samuel 23:14 · RV1909
Y David se estaba en el desierto en peñas, y habitaba en un monte en el desierto de Ziph; y buscábalo Saúl todos los días, mas Dios no lo entregó en sus manos.
1 Samuel 26:8–9 · RV1909
Entonces dijo Abisai á David: Hoy ha Dios entregado á tu enemigo en tus manos: ahora pues, herirélo luego con la lanza, cosiéndole con la tierra de un golpe, y no segundaré.
Éxodo 15:9 · RV1909
El enemigo dijo: Perseguiré, prenderé, repartiré despojos; mi alma se henchirá de ellos; sacaré mi espada, destruirlos ha mi mano.
Éxodo 14:3 · RV1909
Porque Faraón dirá de los hijos de Israel: Encerrados están en la tierra, el desierto los ha encerrado.
Jueces 16:2–3 · RV1909
Y fué dicho á los de Gaza: Samsón es venido acá. Y cercáronlo, y pusiéronle espías toda aquella noche á la puerta de la ciudad: y estuvieron callados toda aquella noche, diciendo: Hasta la luz de la mañana; entonces lo m…
San Lucas 19:43–44 · RV1909
Porque vendrán días sobre ti, que tus enemigos te cercarán con baluarte, y te pondrán cerco, y de todas partes te pondrán en estrecho,
1 Samuel 26:9 · RV1909
Y David respondió á Abisai: No le mates: porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente?
Salmo 71:11 · RV1909
Diciendo: Dios lo ha dejado: perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre.
Jueces 16:3 · RV1909
Mas Samsón durmió hasta la media noche; y á la media noche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, echóselas al hombro, y fuése, y subióse con ellas á la cumbre del monte que está…
San Lucas 19:44 · RV1909
Y te derribarán á tierra, y á tus hijos dentro de ti; y no dejarán sobre ti piedra sobre piedra; por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.