San Mateo 5:10–12 · RV1909
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
1 Pedro 2:20 · RV1909
Porque ¿qué gloria es, si pecando vosotros sois abofeteados, y lo sufrís? mas si haciendo bien sois afligidos, y lo sufrís, esto ciertamente es agradable delante de Dios.
1 Pedro 3:14–17 · RV1909
Mas también si alguna cosa padecéis por hacer bien, sois bienaventurados. Por tanto, no temáis por el temor de ellos, ni seáis turbados;
1 Corintios 15:10 · RV1909
Empero por la gracia de Dios soy lo que soy: y su gracia no ha sido en vano para conmigo; antes he trabajado más que todos ellos: pero no yo, sino la gracia de Dios que fué conmigo.
San Lucas 6:32 · RV1909
Porque si amáis á los que os aman, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores aman á los que los aman.
Juan 15:21 · RV1909
Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.
Romanos 13:5 · RV1909
Por lo cual es necesario que le estéis sujetos, no solamente por la ira, mas aun por la conciencia.
2 Corintios 1:12 · RV1909
Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, mas con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo, y muy más con vosotros.
2 Timoteo 1:12 · RV1909
Por lo cual asimismo padezco esto: mas no me avergüenzo; porque yo sé á quien he creído, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
Salmo 119:86 · RV1909
Todos tus mandamientos son verdad: sin causa me persiguen; ayúdame.
2 Corintios 8:1 · RV1909
ASIMISMO, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que ha sido dada á las iglesias de Macedonia:
Salmo 35:19 · RV1909
No se alegren de mí mis enemigos injustos: ni los que me aborrecen sin causa hagan del ojo.
Salmo 38:19 · RV1909
Porque mis enemigos están vivos y fuertes: y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:
Salmo 69:4 · RV1909
Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: he venido pues á pagar lo que no he tomado.