2 Corintios 2:17 · RV1909
Porque no somos como muchos, mercaderes falsos de la palabra de Dios: antes con sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos en Cristo.
1 Corintios 2:13 · RV1909
Lo cual también hablamos, no con doctas palabras de humana sabiduría, mas con doctrina del Espíritu, acomodando lo espiritual á lo espiritual.
Santiago 3:13–18 · RV1909
¿Quién es sabio y avisado entre vosotros? muestre por buena conversación sus obras en mansedumbre de sabiduría.
1 Tesalonicenses 2:10 · RV1909
Vosotros sois testigos, y Dios, de cuán santa y justa é irreprensiblemente nos condujimos con vosotros que creísteis:
Job 13:15 · RV1909
He aquí, aunque me matare, en él esperaré; empero defenderé delante de él mis caminos.
1 Corintios 15:10 · RV1909
Empero por la gracia de Dios soy lo que soy: y su gracia no ha sido en vano para conmigo; antes he trabajado más que todos ellos: pero no yo, sino la gracia de Dios que fué conmigo.
2 Corintios 12:15–19 · RV1909
Empero yo de muy buena gana despenderé y seré despendido por vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.
Job 23:10–12 · RV1909
Mas él conoció mi camino: probaráme, y saldré como oro.
Hechos 23:1 · RV1909
ENTONCES Pablo, poniendo los ojos en el concilio, dice: Varones hermanos, yo con toda buena conciencia he conversado delante de Dios hasta el día de hoy.
2 Corintios 8:8 · RV1909
No hablo como quien manda, sino para poner á prueba, por la eficacia de otros, la sinceridad también de la caridad vuestra.
Hechos 24:16 · RV1909
Y por esto, procuro yo tener siempre conciencia sin remordimiento acerca de Dios y acerca de los hombres.
1 Pedro 3:21 · RV1909
A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como demanda de una buena conciencia delante de Dios,) por la resurrección de Jesucristo:
Hebreos 13:18 · RV1909
Orad por nosotros: porque confiamos que tenemos buena conciencia, deseando conversar bien en todo.
2 Corintios 4:2 · RV1909
Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestación de la verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios.