Filipenses 4:13 · RV1909
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
2 Corintios 3:5 · RV1909
No que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia es de Dios;
Filipenses 2:13 · RV1909
Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
Efesios 3:7–8 · RV1909
Del cual yo soy hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su potencia.
Efesios 2:7–8 · RV1909
Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
2 Corintios 10:12–16 · RV1909
Porque no osamos entremeternos ó compararnos con algunos que se alaban á sí mismos: mas ellos, midiéndose á sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos no son juiciosos.
Romanos 12:3 · RV1909
Digo pues por la gracia que me es dada, á cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con templanza, conforme á la medida de fe que Dios repartió á…
Gálatas 2:8 · RV1909
(Porque el que hizo por Pedro para el apostolado de la circuncisión, hizo también por mí para con los Gentiles;)
Romanos 11:5–6 · RV1909
Así también, aun en este tiempo han quedado reliquias por la elección de gracia.
2 Corintios 12:11 · RV1909
Heme hecho un necio en gloriarme: vosotros me constreñisteis; pues yo había de ser alabado de vosotros: porque en nada he sido menos que los sumos apóstoles, aunque soy nada.
2 Corintios 6:1 · RV1909
Y ASÍ nosotros, como ayudadores juntamente con él, os exhortamos también á que no recibáis en vano la gracia de Dios,
1 Corintios 4:7 · RV1909
Porque ¿quién te distingue? ¿ó qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿de qué te glorías como si no hubieras recibido?
Romanos 15:17–20 · RV1909
Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que mira á Dios.
Colosenses 1:28–29 · RV1909
El cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesús: