1 Pedro 5:8 · RV1909
Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando á quien devore:
San Lucas 12:35 · RV1909
Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras antorchas encendidas;
1 Pedro 4:7 · RV1909
Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración.
Hebreos 9:28 · RV1909
Así también Cristo fué ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud.
1 Pedro 3:15 · RV1909
Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre aparejados para responder con mansedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros:
1 Juan 3:3 · RV1909
Y cualquiera que tiene esta esperanza en él, se purifica, como él también es limpio.
Tito 2:11–13 · RV1909
Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó,
San Lucas 21:34–35 · RV1909
Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.
1 Tesalonicenses 5:6–8 · RV1909
Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios.
2 Timoteo 4:8 · RV1909
Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo á mí, sino también á todos los que aman su venida.
Efesios 6:14 · RV1909
Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia,
1 Corintios 1:7 · RV1909
De tal manera que nada os falte en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo:
San Lucas 17:30 · RV1909
Como esto será el día en que el Hijo del hombre se manifestará.
Hebreos 3:6 · RV1909
Mas Cristo como hijo, sobre su casa; la cual casa somos nosotros, si hasta el cabo retuviéremos firme la confianza y la gloria de la esperanza.