2 Corintios 6:16 · RV1909
¿Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo.
1 Corintios 3:16 · RV1909
¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
Hebreos 10:35 · RV1909
No perdáis pues vuestra confianza, que tiene grande remuneración de galardón:
1 Pedro 2:5 · RV1909
Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo.
1 Corintios 6:19 · RV1909
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
Hebreos 6:11 · RV1909
Mas deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el cabo, para cumplimiento de la esperanza:
Hebreos 4:11 · RV1909
Procuremos pues de entrar en aquel reposo; que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.
Hebreos 10:23 · RV1909
Mantengamos firme la profesión de nuestra fe sin fluctuar; que fiel es el que prometió:
Hebreos 3:14 · RV1909
Porque participantes de Cristo somos hechos, con tal que conservemos firme hasta el fin el principio de nuestra confianza;
1 Pedro 1:3–6 · RV1909
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
San Mateo 10:22 · RV1909
Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo.
1 Timoteo 3:15 · RV1909
Y si no fuere tan presto, para que sepas cómo te conviene conversar en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y apoyo de la verdad.
Colosenses 1:23 · RV1909
Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro.
Hebreos 1:2 · RV1909
En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por el cual asimismo hizo el universo: