Colosenses 4:6 · RV1909
Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.
2 Timoteo 2:25–26 · RV1909
Que con mansedumbre corrija á los que se oponen: si quizá Dios les dé que se arrepientan para conocer la verdad,
San Lucas 21:14–15 · RV1909
Poned pues en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder:
1 Pedro 3:2 · RV1909
Considerando vuestra casta conversación, que es en temor.
San Mateo 10:18–20 · RV1909
Y aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio á ellos y á los Gentiles.
Salmo 119:46 · RV1909
Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.
Hebreos 6:1 · RV1909
POR tanto, dejando la palabra del comienzo en la doctrina de Cristo, vamos adelante á la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios,
Tito 1:2 · RV1909
Para la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no puede mentir, prometió antes de los tiempos de los siglos,
Colosenses 1:27 · RV1909
A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria:
1 Samuel 12:7 · RV1909
Ahora pues, aguardad, y yo os haré cargo delante de Jehová de todas las justicias de Jehová, que ha hecho con vosotros y con vuestros padres.
Colosenses 1:23 · RV1909
Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro.
Colosenses 1:5 · RV1909
A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual habéis oído ya por la palabra verdadera del evangelio:
Hebreos 6:18–19 · RV1909
Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo, los que nos acogemos á trabarnos de la esperanza propuesta:
Hechos 5:29–31 · RV1909
Y respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es menester obedecer á Dios antes que á los hombres.