Proverbios 27:18 · RV1909
El que guarda la higuera, comerá su fruto; y el que guarda á su señor, será honrado.
Deuteronomio 20:6 · RV1909
¿Y quién ha plantado viña, y no ha hecho común uso de ella? Vaya, y vuélvase á su casa, porque quizá no muera en la batalla, y otro alguno la goce.
2 Timoteo 2:3–4 · RV1909
Tú pues, sufre trabajos como fiel soldado de Jesucristo.
1 Corintios 3:6–8 · RV1909
Yo planté, Apolos regó: mas Dios ha dado el crecimiento.
Hechos 20:28 · RV1909
Por tanto mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual ganó por su sangre.
Cantar de los Cantares 8:12 · RV1909
Mi viña, que es mía, está delante de mí: las mil serán tuyas, oh Salomón, y doscientas, de los que guardan su fruto.
Jeremías 23:2–3 · RV1909
Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel á los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros derramasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis visitado: he aquí que yo visito sobre vosotros la maldad de vue…
1 Timoteo 1:18 · RV1909
Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que, conforme á las profecías pasadas de ti, milites por ellas buena milicia;
Proverbios 27:27 · RV1909
Y abundancia de leche de las cabras para tu mantenimiento, y para mantenimiento de tu casa, y para sustento de tus criadas.
Juan 21:15–17 · RV1909
Y cuando hubieron comido, Jesús dijo á Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Dícele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis corderos.
Isaías 7:22 · RV1909
Y será que á causa de la abundancia de leche que darán, comerá manteca: cierto manteca y miel comerá el que quedare en medio de la tierra.
2 Corintios 10:4–5 · RV1909
(Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;)
1 Timoteo 6:12 · RV1909
Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, á la cual asimismo eres llamado, habiendo hecho buena profesión delante de muchos testigos.
1 Pedro 5:2 · RV1909
Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, teniendo cuidado de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino de un ánimo pronto;