1 Corintios 3:9–10 · RV1909
Porque nosotros, coadjutores somos de Dios; y vosotros labranza de Dios sois, edificio de Dios sois.
Proverbios 11:25 · RV1909
El alma liberal será engordada: y el que saciare, él también será saciado.
2 Corintios 10:14–15 · RV1909
Porque no nos extendemos sobre nuestra medida, como si no llegásemos hasta vosotros: porque también hasta vosotros hemos llegado en el evangelio de Cristo:
Hechos 18:4–11 · RV1909
Y disputaba en la sinagoga todos los sábados, y persuadía á Judíos y á Griegos.
1 Corintios 9:1 · RV1909
¿NO soy apóstol? ¿no soy libre? ¿no he visto á Jesús el Señor nuestro? ¿no sois vosotros mi obra en el Señor?
1 Corintios 1:30 · RV1909
Mas de él sois vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, y justificación, y santificación, y redención:
Isaías 55:10–11 · RV1909
Porque como desciende de los cielos la lluvia, y la nieve, y no vuelve allá, sino que harta la tierra, y la hace germinar y producir, y da simiente al que siembra, y pan al que come;
Hechos 19:1 · RV1909
Y ACONTECIÓ que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, andadas las regiones superiores, vino á Efeso, y hallando ciertos discípulos,
2 Corintios 3:2–5 · RV1909
Nuestras letras sois vosotros, escritas en nuestros corazones, sabidas y leídas de todos los hombres;
Salmo 92:13–15 · RV1909
Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán.
1 Corintios 9:7–11 · RV1909
¿Quién jamás peleó á sus expensas? ¿quién planta viña, y no come de su fruto? ¿ó quién apacienta el ganado, y no come de la leche del ganado?
Hechos 18:26–27 · RV1909
Y comenzó á hablar confiadamente en la sinagoga: al cual como oyeron Priscila y Aquila, le tomaron, y le declararon más particularmente el camino de Dios.
Hechos 16:14 · RV1909
Entonces una mujer llamada Lidia, que vendía púrpura en la ciudad de Tiatira, temerosa de Dios, estaba oyendo; el corazón de la cual abrió el Señor para que estuviese atenta á lo que Pablo decía.
1 Corintios 4:14–15 · RV1909
No escribo esto para avergonzaros: mas amonéstoos como á mis hijos amados.