San Lucas 6:32–35 · RV1909
Porque si amáis á los que os aman, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores aman á los que los aman.
1 Pedro 2:20–23 · RV1909
Porque ¿qué gloria es, si pecando vosotros sois abofeteados, y lo sufrís? mas si haciendo bien sois afligidos, y lo sufrís, esto ciertamente es agradable delante de Dios.
San Mateo 9:10–11 · RV1909
Y aconteció que estando él sentado á la mesa en casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente á la mesa con Jesús y sus discípulos.
San Mateo 11:19 · RV1909
Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduría es justificada por sus hijos.
San Mateo 18:17 · RV1909
Y si no oyere á ellos, dilo á la iglesia: y si no oyere á la iglesia, tenle por étnico y publicano.
San Lucas 18:13 · RV1909
Mas el publicano estando lejos no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé propicio á mí pecador.
San Lucas 15:1 · RV1909
Y SE llegaban á él todos los publicanos y pecadores á oirle.
San Mateo 6:1 · RV1909
MIRAD que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los cielos.
San Lucas 19:7 · RV1909
Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.
San Mateo 21:31–32 · RV1909
¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dicen ellos: El primero. Díceles Jesús: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras os van delante al reino de Dios.
San Lucas 19:2 · RV1909
Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico;
San Mateo 9:11 · RV1909
Y viendo esto los Fariseos, dijeron á sus discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?
San Mateo 21:32 · RV1909
Porque vino á vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; y los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.