Lamentaciones 3:54–57 · RV1909
Aguas de avenida vinieron sobre mi cabeza; yo dije: Muerto soy.
2 Timoteo 4:16–17 · RV1909
En mi primera defensa ninguno me ayudó, antes me desampararon todos: no les sea imputado.
Marcos 14:38 · RV1909
Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad es presto, mas la carne enferma.
San Mateo 8:24–25 · RV1909
Y he aquí, fué hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubría de las ondas; mas él dormía.
Salmo 69:1–2 · RV1909
Al Músico principal: sobre Sosannim: Salmo de David. SÁLVAME, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma.
Jonás 2:2–7 · RV1909
Y oró Jonás desde el vientre del pez á Jehová su Dios,
San Lucas 22:54–61 · RV1909
Y prendiéndole trajéronle, y metiéronle en casa del príncipe de los sacerdotes. Y Pedro le seguía de lejos.
Salmo 116:3–4 · RV1909
Rodeáronme los dolores de la muerte, me encontraron las angustias del sepulcro: angustia y dolor había yo hallado.
Salmo 107:27–30 · RV1909
Tiemblan, y titubean como borrachos, y toda su ciencia es perdida.
Salmo 3:7 · RV1909
Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío: porque tú heriste á todos mis enemigos en la quijada; los dientes de los malos quebrantaste.
Marcos 14:66–72 · RV1909
Y estando Pedro abajo en el atrio, vino una de las criadas del sumo sacerdote;
2 Reyes 6:15 · RV1909
Y levantándose de mañana el que servía al varón de Dios, para salir, he aquí el ejército que tenía cercada la ciudad, con gente de á caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?
Juan 18:25–27 · RV1909
Estaba pues Pedro en pie calentándose. Y dijéronle: ¿No eres tú de sus discípulos? El negó, y dijo: No soy.
2 Corintios 12:7–10 · RV1909
Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera.