Ezequiel 37:11 · RV1909
Díjome luego: Hijo del hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo talados.
Jonás 2:3–5 · RV1909
Y dijo: Clamé de mi tribulación á Jehová, y él me oyó; del vientre del sepulcro clamé, y mi voz oiste.
2 Corintios 1:8–10 · RV1909
Porque hermanos, no queremos que ignoréis de nuestra tribulación que nos fué hecha en Asia; que sobremanera fuimos cargados sobre nuestras fuerzas de tal manera que estuviésemos en duda de la vida.
Salmo 69:1–2 · RV1909
Al Músico principal: sobre Sosannim: Salmo de David. SÁLVAME, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma.
Salmo 18:4 · RV1909
Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron.
Lamentaciones 3:18 · RV1909
Y dije: Pereció mi fortaleza, y mi esperanza de Jehová.
Isaías 38:10–13 · RV1909
Yo dije: En el medio de mis días iré á las puertas del sepulcro: privado soy del resto de mis años.
Job 17:11–16 · RV1909
Pasáronse mis días, fueron arrancados mis pensamientos, los designios de mi corazón.
Salmo 69:15 · RV1909
No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me suerba la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca.
Salmo 124:4–5 · RV1909
Entonces nos habrían inundado las aguas; sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente:
Salmo 31:22 · RV1909
Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba.
Salmo 69:2 · RV1909
Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: he venido á abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
Salmo 124:5 · RV1909
Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas soberbias.