San Lucas 8:17 · RV1909
Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada; ni cosa escondida, que no haya de ser entendida, y de venir á luz.
Marcos 4:22 · RV1909
Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni secreto que no haya de descubrirse.
Jeremías 1:8 · RV1909
No temas delante de ellos, porque contigo soy para librarte, dice Jehová.
1 Corintios 4:5 · RV1909
Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual también aclarará lo oculto de las tinieblas, y manifestará los intentos de los corazones: y entonces cada uno tendrá de Dios la alabanza.
Isaías 43:1–2 · RV1909
Y AHORA, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
San Mateo 10:28 · RV1909
Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
Isaías 51:12–13 · RV1909
Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, del hijo del hombre, que por heno será contado?
Isaías 41:10 · RV1909
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
San Lucas 12:2–9 · RV1909
Porque nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto; ni oculto, que no haya de ser sabido.
Isaías 51:7–8 · RV1909
Oidme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus denuestos.
Proverbios 28:1 · RV1909
HUYE el impío sin que nadie lo persiga: mas el justo está confiado como un leoncillo.
Isaías 41:14 · RV1909
No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo te socorrí, dice Jehová, y tu Redentor el Santo de Israel.
1 Pedro 3:14 · RV1909
Mas también si alguna cosa padecéis por hacer bien, sois bienaventurados. Por tanto, no temáis por el temor de ellos, ni seáis turbados;
Ezequiel 2:6 · RV1909
Y tú, hijo del hombre, no temas de ellos, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te hallas entre zarzas y espinas, y tú moras con escorpiones: no tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa…