Levítico 19:17 · RV1909
No aborrecerás á tu hermano en tu corazón: ingenuamente reprenderás á tu prójimo, y no consentirás sobre él pecado.
San Mateo 18:21 · RV1909
Entonces Pedro, llegándose á él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete?
Proverbios 9:8 · RV1909
No reprendas al escarnecedor, porque no te aborrezca; corrige al sabio, y te amará.
San Mateo 18:15–17 · RV1909
Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, y redargúyele entre ti y él solo: si te oyere, has ganado á tu hermano.
2 Crónicas 19:6–7 · RV1909
Y dijo á los jueces: Mirad lo que hacéis: porque no juzgáis en lugar de hombre, sino en lugar de Jehová, el cual está con vosotros en el negocio del juicio.
Proverbios 27:5 · RV1909
Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto.
Santiago 5:19 · RV1909
Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le convirtiere,
Deuteronomio 4:9 · RV1909
Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida: y enseñarlas has á tus hijos, y á los hijos de tus hijos…
Efesios 5:15 · RV1909
Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios;
Deuteronomio 4:23 · RV1909
Guardaos no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y os hagáis escultura ó imagen de cualquier cosa, que Jehová tu Dios te ha vedado.
Éxodo 34:12 · RV1909
Guárdate que no hagas alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, porque no sean por tropezadero en medio de tí:
Hebreos 12:15 · RV1909
Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados;
San Lucas 21:34 · RV1909
Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.
Salmo 141:5 · RV1909
Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo que no me herirá la cabeza: así que aun mi oración tendrán en sus calamidades.