1 Reyes 9:4 · RV1909
Y si tú anduvieres delante de mí, como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis derechos,
2 Timoteo 2:15 · RV1909
Procura con diligencia presentarte á Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad.
Isaías 11:2–4 · RV1909
Y reposará sobre él el espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.
Hechos 13:22 · RV1909
Y quitado aquél, levantóles por rey á David, al que dió también testimonio, diciendo: He hallado á David, hijo de Jessé, varón conforme á mi corazón, el cual hará todo lo que yo quiero.
Salmo 101:1–8 · RV1909
Salmo de David. MISERICORDIA y juicio cantaré: á ti cantaré yo, oh Jehová.
1 Reyes 15:5 · RV1909
Por cuanto David había hecho lo recto ante los ojos de Jehová, y de ninguna cosa que le mandase se había apartado en todos los días de su vida, excepto el negocio de Uría Hetheo.
1 Reyes 3:6–9 · RV1909
Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia á tu siervo David mi padre, según que él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo: y tú le has guardado esta tu grande misericordia,…
Salmo 75:2 · RV1909
Cuando yo tuviere tiempo, yo juzgaré rectamente.
Santiago 1:5 · RV1909
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.
Zacarías 11:15–17 · RV1909
Y díjome Jehová: Toma aún el hato de un pastor insensato;
1 Reyes 3:28 · RV1909
Y todo Israel oyó aquel juicio que había dado el rey: y temieron al rey, porque vieron que había en él sabiduría de Dios para juzgar.
Hechos 13:36 · RV1909
Porque á la verdad David, habiendo servido en su edad á la voluntad de Dios, durmió, y fué juntado con sus padres, y vió corrupción:
2 Samuel 8:15 · RV1909
Y reinó David sobre todo Israel; y hacía David derecho y justicia á todo su pueblo.
2 Corintios 3:5–6 · RV1909
No que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia es de Dios;