1 Tesalonicenses 2:4 · RV1909
Sino según fuimos aprobados de Dios para que se nos encargase el evangelio, así hablamos; no como los que agradan á los hombres, sino á Dios, el cual prueba nuestros corazones.
2 Pedro 1:10 · RV1909
Por lo cual, hermanos, procurad tanto más de hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.
1 Timoteo 4:6 · RV1909
Si esto propusieres á los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, criado en las palabras de la fe y de la buena doctrina, la cual has alcanzado.
2 Corintios 10:18 · RV1909
Porque no el que se alaba á sí mismo, el tal es aprobado; mas aquel á quien Dios alaba.
2 Corintios 5:9 · RV1909
Por tanto procuramos también, ó ausentes, ó presentes, serle agradables:
1 Timoteo 4:12–16 · RV1909
Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza.
Gálatas 1:10 · RV1909
Porque, ¿persuado yo ahora á hombres ó á Dios? ¿ó busco de agradar á hombres? Cierto, que si todavía agradara á los hombres, no sería siervo de Cristo.
2 Pedro 3:14 · RV1909
Por lo cual, oh amados, estando en esperanza de estas cosas, procurad con diligencia que seáis hallados de él sin mácula, y sin reprensión, en paz.
2 Corintios 4:2 · RV1909
Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestación de la verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios.
2 Pedro 1:15 · RV1909
También yo procuraré con diligencia, que después de mi fallecimiento, vosotros podáis siempre tener memoria de estas cosas.
Hebreos 5:11–14 · RV1909
Del cual tenemos mucho que decir, y dificultoso de declarar, por cuanto sois flacos para oir.
Efesios 1:13 · RV1909
En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
Hebreos 4:11 · RV1909
Procuremos pues de entrar en aquel reposo; que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.
2 Corintios 3:6 · RV1909
El cual asimismo nos hizo ministros suficientes de un nuevo pacto: no de la letra, mas del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.