Éxodo 19:18 · RV1909
Y todo el monte de Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego: y el humo de él subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremeció en gran manera.
Éxodo 19:16 · RV1909
Y aconteció al tercer día cuando vino la mañana, que vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y estremecióse todo el pueblo que estaba en el real.
Jueces 5:4–5 · RV1909
Cuando saliste de Seir, oh Jehová, cuando te apartaste del campo de Edom, la tierra tembló, y los cielos destilaron, y las nubes gotearon aguas.
Deuteronomio 5:23–25 · RV1909
Y aconteció, que como vosotros oisteis la voz de en medio de las tinieblas, y visteis al monte que ardía en fuego, llegasteis á mí todos los príncipes de vuestras tribus, y vuestros ancianos;
Hebreos 12:26 · RV1909
La voz del cual entonces conmovió la tierra; mas ahora ha denunciado, diciendo: Aun una vez, y yo conmoveré no solamente la tierra, mas aun el cielo.
Isaías 45:3 · RV1909
Y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados; para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te pongo nombre.
Salmo 77:18 · RV1909
Anduvo en derredor el sonido de tus truenos; los relámpagos alumbraron el mundo; estremecióse y tembló la tierra.
Salmo 41:13 · RV1909
Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, por siglos de siglos. Amén y Amén.
Salmo 68:35 · RV1909
Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios: el Dios de Israel, él da fortaleza y vigor á su pueblo. Bendito Dios.
Salmo 114:7 · RV1909
A la presencia del Señor tiembla la tierra, á la presencia del Dios de Jacob;
Isaías 64:3 · RV1909
Cuando, haciendo terriblezas cuales nunca esperábamos, descendiste, fluyeron los montes delante de ti.
Apocalipsis 11:19 · RV1909
Y el templo de Dios fué abierto en el cielo, y el arca de su testamento fué vista en su templo. Y fueron hechos relámpagos y voces y truenos y terremotos y grande granizo.
Isaías 64:1 · RV1909
¡OH si rompieses los cielos, y descendieras, y á tu presencia se escurriesen los montes,
Habacuc 3:13 · RV1909
Saliste para salvar tu pueblo, para salvar con tu ungido. Traspasaste la cabeza de la casa del impío, desnudando el cimiento hasta el cuello. (Selah.)