Miqueas 1:4 · RV1909
Y debajo de él se derretirán los montes, y los valles se hendirán como la cera delante del fuego, como las aguas que corren por un precipicio.
Oseas 13:3 · RV1909
Por tanto serán como la niebla de la mañana, y como el rocío de la madrugada que se pasa; como el tamo que la tempestad arroja de la era, y como el humo que de la chimenea sale.
Salmo 37:20 · RV1909
Mas los impíos perecerán, y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros serán consumidos: se disiparán como humo.
Apocalipsis 6:16–17 · RV1909
Y decían á los montes y á las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la cara de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero:
Isaías 9:18 · RV1909
Porque la maldad se encendió como fuego, cardos y espinas devorará; y encenderáse en lo espeso de la breña, y serán alzados como humo.
Salmo 97:5 · RV1909
Los montes se derritieron como cera delante de Jehová, delante del Señor de toda la tierra.
Salmo 80:16 · RV1909
Quemada á fuego está, asolada: perezcan por la reprensión de tu rostro.
Salmo 22:14 · RV1909
Heme escurrido como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron: mi corazón fué como cera, desliéndose en medio de mis entrañas.
Isaías 64:2 · RV1909
Como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre á tus enemigos, y las gentes temblasen á tu presencia!
Salmo 76:7 · RV1909
Tú, terrible eres tú: ¿y quién parará delante de ti, en comenzando tu ira?
Nahum 1:5–6 · RV1909
Los montes tiemblan de él, y los collados se deslíen; y la tierra se abrasa á su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan.
2 Tesalonicenses 1:8–9 · RV1909
En llama de fuego, para dar el pago á los que no conocieron á Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;
Nahum 1:6 · RV1909
¿Quién permanecerá delante de su ira? ¿y quién quedará en pié en el furor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas.
2 Tesalonicenses 1:9 · RV1909
Los cuales serán castigados de eterna perdición por la presencia del Señor, y por la gloria de su potencia,