Proverbios 6:15 · RV1909
Por tanto su calamidad vendrá de repente; súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.
Salmo 7:12–13 · RV1909
Si no se convirtiere, él afilará su espada: armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.
1 Tesalonicenses 5:2–3 · RV1909
Porque vosotros sabéis bien, que el día del Señor vendrá así como ladrón de noche,
Salmo 18:14 · RV1909
Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó.
Deuteronomio 32:42 · RV1909
Embriagaré de sangre mis saetas, y mi espada devorará carne: en la sangre de los muertos y de los cautivos de las cabezas, con venganzas de enemigo.
Salmo 73:19 · RV1909
¡Cómo han sido asolados! ¡cuán en un punto! Acabáronse, fenecieron con turbaciones.
Job 6:4 · RV1909
Porque las saetas del Todopoderoso están en mí, cuyo veneno bebe mi espíritu; y terrores de Dios me combaten.
Deuteronomio 32:23 · RV1909
Yo allegaré males sobre ellos; emplearé en ellos mis saetas.
Isaías 30:13 · RV1909
Por tanto os será este pecado como pared abierta que se va á caer, y como corcova en alto muro, cuya caída viene súbita y repentinamente.
1 Crónicas 10:3–7 · RV1909
Y agravóse la batalla sobre Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y fué de los flecheros herido.
Proverbios 29:1 · RV1909
EL hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado; ni habrá para él medicina.
1 Reyes 22:34 · RV1909
Y un hombre disparando su arco á la ventura, hirió al rey de Israel por entre las junturas de la armadura; por lo que dijo él á su carretero: Toma la vuelta, y sácame del campo, que estoy herido.
Lamentaciones 3:12–13 · RV1909
Su arco entesó, y púsome como blanco á la saeta.
San Mateo 24:40 · RV1909
Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado: