Salmo 34:18 · RV1909
Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; y salvará á los contritos de espíritu.
San Mateo 18:33–35 · RV1909
¿No te convenía también á ti tener misericordia de tu consiervo, como también yo tuve misericordia de ti?
Santiago 2:13 · RV1909
Porque juicio sin misericordia será hecho con aquel que no hiciere misericordia: y la misericordia se gloría contra el juicio.
Salmo 37:14 · RV1909
Los impíos desenvainaron espada, y entesaron su arco, para derribar al pobre y al menesteroso, para matar á los de recto proceder.
Salmo 10:2 · RV1909
Con arrogancia el malo persigue al pobre: serán cogidos en los artificios que han ideado.
Marcos 14:34–36 · RV1909
Y les dice: Está muy triste mi alma, hasta la muerte: esperad aquí y velad.
Salmo 37:32 · RV1909
Acecha el impío al justo, y procura matarlo.
Job 19:21–22 · RV1909
Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; porque la mano de Dios me ha tocado.
2 Samuel 16:11–12 · RV1909
Y dijo David á Abisai y á todos sus siervos: He aquí, mi hijo que ha salido de mis entrañas, acecha á mi vida: ¿cuánto más ahora un hijo de Benjamín? Dejadle que maldiga, que Jehová se lo ha dicho.
Salmo 10:14 · RV1909
Tú lo tienes visto: porque tú miras el trabajo, y la vejación, para vengarle por tu mano: á ti se acoge el pobre, tú eres el amparo del huérfano.
San Mateo 27:35–46 · RV1909
Y después que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.
2 Samuel 17:1–2 · RV1909
ENTONCES Achitophel dijo á Absalom: Yo escogeré ahora doce mil hombres, y me levantaré, y seguiré á David esta noche;
Génesis 42:21 · RV1909
Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, que vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le oímos: por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.
Salmo 69:20–29 · RV1909
La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: y consoladores, y ninguno hallé.