Salmo 141:5 · RV1909
Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo que no me herirá la cabeza: así que aun mi oración tendrán en sus calamidades.
Apocalipsis 3:19 · RV1909
Yo reprendo y castigo á todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete.
Job 5:17–18 · RV1909
He aquí, bienaventurado es el hombre á quien Dios castiga: por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
Proverbios 26:23–26 · RV1909
Como escoria de plata echada sobre el tiesto, son los labios enardecidos y el corazón malo.
Hebreos 12:10 · RV1909
Y aquéllos, á la verdad, por pocos días nos castigaban como á ellos les parecía, mas éste para lo que nos es provechoso, para que recibamos su santificación.
2 Samuel 12:7–15 · RV1909
Entonces dijo Nathán á David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl;
2 Samuel 20:9–10 · RV1909
Entonces Joab dijo á Amasa: ¿Tienes paz, hermano mío? Y tomó Joab con la diestra la barba de Amasa, para besarlo.
Proverbios 10:18 · RV1909
El que encubre el odio es de labios mentirosos; y el que echa mala fama es necio.
San Mateo 26:48–50 · RV1909
Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, aquél es: prendedle.
Job 5:18 · RV1909
Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: él hiere, y sus manos curan.
2 Samuel 20:10 · RV1909
Y como Amasa no se cuidó de la daga que Joab en la mano tenía, hirióle éste con ella en la quinta costilla, y derramó sus entrañas por tierra, y cayó muerto sin darle segundo golpe. Después Joab y su hermano Abisai fuero…