Proverbios 3:11–12 · RV1909
No deseches, hijo mío, el castigo de Jehová; ni te fatigues de su corrección:
1 Corintios 11:32 · RV1909
Mas siendo juzgados, somos castigados del Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
Hebreos 12:5–11 · RV1909
Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, diciendo: Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, ni desmayes cuando eres de él reprendido.
Job 5:17 · RV1909
He aquí, bienaventurado es el hombre á quien Dios castiga: por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
Apocalipsis 2:5 · RV1909
Recuerda por tanto de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré presto á ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.
Jeremías 31:18 · RV1909
Escuchando, he oído á Ephraim que se lamentaba: Azotásteme, y fuí castigado como novillo indómito: conviérteme y seré convertido; porque tú eres Jehová mi Dios.
2 Corintios 7:11 · RV1909
Porque he aquí, esto mismo que según Dios fuisteis contristados, cuánta solicitud ha obrado en vosotros, y aun defensa, y aun enojo, y aun temor, y aun gran deseo, y aun celo, y aun vindicación. En todo os habéis mostrad…
Jeremías 10:24 · RV1909
Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor, porque no me aniquiles.
Proverbios 22:15 · RV1909
La necedad está ligada en el corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la hará alejar de él.
Deuteronomio 8:5 · RV1909
Reconoce asimismo en tu corazón, que como castiga el hombre á su hijo, así Jehová tu Dios te castiga.
Apocalipsis 2:21–22 · RV1909
Y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicación; y no se ha arrepentido.
Proverbios 15:32 · RV1909
El que tiene en poco la disciplina, menosprecia su alma: mas el que escucha la corrección, tiene entendimiento.
2 Samuel 7:14 · RV1909
Yo le seré á él padre, y él me será á mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres;
Salmo 39:11 · RV1909
Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, y haces consumirse como de polilla su grandeza: ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)