San Lucas 8:13 · RV1909
Y los de sobre la piedra, son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; mas éstos no tienen raíces; que á tiempo creen, y en el tiempo de la tentación se apartan.
Marcos 6:20 · RV1909
Porque Herodes temía á Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le tenía respeto: y oyéndole, hacía muchas cosas; y le oía de buena gana.
San Mateo 13:20–21 · RV1909
Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo.
Ezequiel 33:31–32 · RV1909
Y vendrán á ti como viene el pueblo, y se estarán delante de ti como mi pueblo, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra: antes hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia.
Juan 5:35 · RV1909
El era antorcha que ardía y alumbraba: y vosotros quisisteis recrearos por un poco á su luz.
Hechos 8:13 · RV1909
El mismo Simón creyó también entonces, y bautizándose, se llegó á Felipe: y viendo los milagros y grandes maravillas que se hacían, estaba atónito.
Hechos 24:25–26 · RV1909
Y disertando él de la justicia, y de la continencia, y del juicio venidero, espantado Félix, respondió: Ahora vete; mas en teniendo oportunidad te llamaré:
Hechos 8:18–21 · RV1909
Y como vió Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,
San Mateo 8:19–20 · RV1909
Y llegándose un escriba, le dijo: Maestro, te seguiré á donde quiera que fueres.
Marcos 10:17–22 · RV1909
Y saliendo él para ir su camino, vino uno corriendo, é hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna?
Hechos 26:28 · RV1909
Entonces Agripa dijo á Pablo: Por poco me persuades á ser Cristiano.
Ezequiel 33:32 · RV1909
Y he aquí que tú eres á ellos como cantor de amores, gracioso de voz y que canta bien: y oirán tus palabras, mas no las pondrán por obra.
San Mateo 8:20 · RV1909
Y Jesús le dijo: Las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recueste su cabeza.
San Mateo 13:21 · RV1909
Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal: que venida la aflicción ó la persecución por la palabra, luego se ofende.