Levítico 11:25 · RV1909
Y cualquiera que llevare de sus cuerpos muertos, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde.
Levítico 14:8 · RV1909
Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá todos sus pelos, y se ha de lavar con agua, y será limpio: y después entrará en el real, y morará fuera de su tienda siete días.
Eclesiastés 7:20 · RV1909
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga bien y nunca peque.
1 Reyes 8:45 · RV1909
Tú oirás en los cielos su oración y su súplica, y les harás derecho.
Deuteronomio 32:5 · RV1909
La corrupción no es suya: á sus hijos la mancha de ellos, generación torcida y perversa.
Salmo 19:12 · RV1909
Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos.
Hebreos 9:10 · RV1909
Consistiendo sólo en viandas y en bebidas, y en diversos lavamientos, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de la corrección.
Proverbios 20:9 · RV1909
¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?
Hebreos 10:22 · RV1909
Lleguémonos con corazón verdadero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua limpia.
Levítico 11:28 · RV1909
Y el que llevare sus cuerpos muertos, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde: habéis de tenerlos por inmundos.
1 Reyes 8:38 · RV1909
Toda oración y toda súplica que hiciere cualquier hombre, ó todo tu pueblo Israel, cuando cualquiera sintiere la plaga de su corazón, y extendiere sus manos á esta casa;
Levítico 13:2 · RV1909
Cuando el hombre tuviere en la piel de su carne hinchazón, ó postilla, ó mancha blanca, y hubiere en la piel de su carne como llaga de lepra, será traído á Aarón el sacerdote, ó á uno de los sacerdotes sus hijos:
Isaías 11:3–4 · RV1909
Y harále entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oyeren sus oídos;
2 Corintios 7:1 · RV1909
ASÍ que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios.