Apocalipsis 12:15–16 · RV1909
Y la serpiente echó de su boca tras la mujer agua como un río, á fin de hacer que fuese arrebatada del río.
Jonás 2:2–7 · RV1909
Y oró Jonás desde el vientre del pez á Jehová su Dios,
Salmo 16:10 · RV1909
Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; ni permitirás que tu santo vea corrupción.
Hechos 2:24 · RV1909
Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible ser detenido de ella.
Isaías 43:1–2 · RV1909
Y AHORA, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
Números 16:33–34 · RV1909
Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al abismo, y cubriólos la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.
Hechos 2:31 · RV1909
Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fué dejada en el infierno, ni su carne vió corrupción.
Salmo 124:4–5 · RV1909
Entonces nos habrían inundado las aguas; sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente:
Salmo 88:4–6 · RV1909
Soy contado con los que descienden al hoyo, soy como hombre sin fuerza:
San Mateo 12:40 · RV1909
Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.
Isaías 43:2 · RV1909
Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
Apocalipsis 12:16 · RV1909
Y la tierra ayudó á la mujer, y la tierra abrió su boca, y sorbió el río que había echado el dragón de su boca.
Números 16:34 · RV1909
Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra.