Marcos 14:3–9 · RV1909
Y estando él en Bethania en casa de Simón el leproso, y sentado á la mesa, vino una mujer teniendo un alabastro de ungüento de nardo espique de mucho precio; y quebrando el alabastro, derramóselo sobre su cabeza.
Juan 11:2 · RV1909
(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)
San Lucas 10:38–39 · RV1909
Y aconteció que yendo, entró él en una aldea: y una mujer llamada Marta, le recibió en su casa.
San Lucas 7:37–38 · RV1909
Y he aquí una mujer que había sido pecadora en la ciudad, como entendió que estaba á la mesa en casa de aquel Fariseo, trajo un alabastro de ungüento,
San Mateo 26:6–13 · RV1909
Y estando Jesús en Bethania, en casa de Simón el leproso,
Juan 11:32 · RV1909
Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.
Juan 11:28 · RV1909
Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.
San Lucas 7:46 · RV1909
No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta ha ungido con ungüento mis pies.
Cantar de los Cantares 4:13–14 · RV1909
Tus renuevos paraíso de granados, con frutos suaves, de cámphoras y nardos,
Cantar de los Cantares 1:3 · RV1909
Por el olor de tus suaves ungüentos, (ungüento derramado es tu nombre,) por eso las doncellas te amaron.
Cantar de los Cantares 4:10 · RV1909
¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía! ¡cuánto mejores que el vino tus amores, y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas!
Cantar de los Cantares 1:12 · RV1909
Mientras que el rey estaba en su reclinatorio, mi nardo dió su olor.
Salmo 132:2 · RV1909
Que juró él á Jehová, prometió al Fuerte de Jacob:
San Mateo 26:7–13 · RV1909
Vino á él una mujer, teniendo un vaso de alabastro de ungüento de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado á la mesa.