San Lucas 19:41 · RV1909
Y como llegó cerca, viendo la ciudad, lloró sobre ella,
Hebreos 4:15 · RV1909
Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Juan 11:33 · RV1909
Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,
Isaías 53:3 · RV1909
Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fué menospreciado, y no lo estimamos.
Salmo 119:136 · RV1909
Ríos de agua descendieron de mis ojos, porque no guardaban tu ley.
Jeremías 13:17 · RV1909
Mas si no oyereis esto, en secreto llorará mi alma á causa de vuestra soberbia; y llorando amargamente, se desharán mis ojos en lágrimas, porque el rebaño de Jehová fué cautivo.
Job 30:25 · RV1909
¿No lloré yo al afligido? Y mi alma ¿no se entristeció sobre el menesteroso?
Hebreos 2:16–17 · RV1909
Porque ciertamente no tomó á los ángeles, sino á la simiente de Abraham tomó.
Génesis 43:30 · RV1909
Entonces José se apresuró, porque se conmovieron sus entrañas á causa de su hermano, y procuró donde llorar: y entróse en su cámara, y lloró allí.
Jeremías 14:17 · RV1909
Decirles has, pues, esta palabra: Córranse mis ojos en lágrimas noche y día, y no cesen; porque de gran quebrantamiento es quebrantada la virgen hija de mi pueblo, de plaga muy recia.
Isaías 63:9 · RV1909
En toda angustia de ellos él fué angustiado, y el ángel de su faz los salvó: en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días del siglo.
Salmo 35:13–15 · RV1909
Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de saco; afligí con ayuno mi alma, y mi oración se revolvía en mi seno.
Jeremías 9:1 · RV1909
¡OH si mi cabeza se tornase aguas, y mis ojos fuentes de aguas, para que llore día y noche los muertos de la hija de mi pueblo!
Lamentaciones 1:16 · RV1909
Por esta causa yo lloro; mis ojos, mis ojos fluyen aguas; porque se alejó de mí consolador que dé reposo á mi alma: mis hijos son destruídos, porque el enemigo prevaleció.