Santiago 1:14–15 · RV1909
Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído, y cebado.
San Mateo 5:28–29 · RV1909
Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
1 Juan 2:16 · RV1909
Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.
Salmo 119:37 · RV1909
Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; avívame en tu camino.
Proverbios 6:25 · RV1909
No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos:
2 Samuel 11:2–4 · RV1909
Y acaeció que levantándose David de su cama á la hora de la tarde, paseábase por el terrado de la casa real, cuando vió desde el terrado una mujer que se estaba lavando, la cual era muy hermosa.
Proverbios 4:25 · RV1909
Tus ojos miren lo recto, y tus párpados en derechura delante de ti.
Génesis 6:2 · RV1909
Viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomáronse mujeres, escogiendo entre todas.
Proverbios 23:31–33 · RV1909
No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en el vaso: éntrase suavemente;
San Mateo 5:29 · RV1909
Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
Santiago 1:15 · RV1909
Y la concupiscencia, después que ha concebido, pare el pecado: y el pecado, siendo cumplido, engendra muerte.