Proverbios 28:14 · RV1909
Bienaventurado el hombre que siempre está temeroso: mas el que endurece su corazón, caerá en mal.
1 Pedro 5:6 · RV1909
Humillaos pues bajo la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce cuando fuere tiempo;
Jeremías 8:12 · RV1909
¿Hanse avergonzado de haber hecho abominación? Por cierto no se han corrido de vergüenza, ni supieron avergonzarse; caerán por tanto entre los que cayeren, cuando los visitaré: caerán, dice Jehová.
Apocalipsis 15:4 · RV1909
¿Quién no te temerá, oh Señor, y engrandecerá tu nombre? porque tú sólo eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán, y adorarán delante de ti, porque tus juicios son manifestados.
Salmo 51:17 · RV1909
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Jeremías 36:24 · RV1909
Y no tuvieron temor, ni rasgaron sus vestidos, el rey y todos sus siervos que oyeron todas estas palabras.
Salmo 34:18 · RV1909
Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; y salvará á los contritos de espíritu.
Proverbios 14:16 · RV1909
El sabio teme, y se aparta del mal: mas el necio se arrebata, y confía.
Jeremías 10:7 · RV1909
¿Quién no te temerá, oh Rey de las gentes? porque á ti compete ello; porque entre todos los sabios de las gentes, y en todos sus reinos, no hay semejante á ti.
2 Crónicas 32:26 · RV1909
Empero Ezechîas, después de haberse engreído su corazón, se humilló, él y los moradores de Jerusalem; y no vino sobre ellos la ira de Jehová en los días de Ezechîas.
Isaías 57:15 · RV1909
Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y…
2 Crónicas 12:6–12 · RV1909
Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es Jehová.
Éxodo 10:3 · RV1909
Entonces vinieron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de los Hebreos, ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir á mi pueblo para que me sirvan.
San Mateo 27:54 · RV1909
Y el centurión, y los que estaban con él guardando á Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era éste.